Receta del Ají de Gallina

El prestigio de la gastronomía peruana ha crecido exponencialmente a lo largo de los últimos años, por lo que acá les traemos una de las más emblemáticas recetas de cocina peruana, pues, sin duda alguna, el Ají de Gallina es un plato de sabor inigualable que se ha convertido en un estandarte de la cultura culinaria de dicho país, y en el favorito de muchos sibaritas.

 

A continuación, encontraras un listado de los ingredientes requeridos para elaborar esta delicia gastronómica, así como los pasos a seguir para la preparación de la misma.


Ingredientes

1 Gallina o pollo de 2 kilos, o 3 pechugas completas.
1 Cebolla blanca picada finamente
1 Diente de ajo bien molido
7 Cucharadas de pasta de ají mirasol
½ Pan de molde sin cortezas
1 Docena de Aceitunas negras
2 Tazas de caldo preparado de pollo
1 y ½ Taza de leche evaporada
100grms de pecanas (nueces picadas)
125grms de aceite vegetal
7 Papas amarillas
¼ de taza de aceite de oliva
6 Huevos duros
Sal y pimienta al gusto


Preparación

Para empezar, debemos sancochar las pechugas en el caldo de pollo, sin llegar a ablandar demasiado el pollo. Luego, dejaremos enfriar las pechugas en el caldo, para que se impregne del sabor.

A continuación, desmenuzaremos el pan y lo remojaremos en la leche. Una vez hecho esto, meteremos la mezcla a la licuadora hasta obtener una crema uniforme. Además, hemos de freír las cebollas en aceite hasta que doren, para luego agregar el ajo bien molido, junto al ají licuado. Freír bien.

Cuando ya esté frito, agregaremos el pan remojado y licuado. Sazonaremos con sal y pimienta hasta darle el sabor deseado.

Después, agregaremos cucharada a cucharada el caldo a la mezcla. Tenemos que agregar una cucharada de caldo cada vez que el pan vuelva a espesar. Debemos ir agregando de a pocos también el aceite de oliva, y siempre hemos de ir moviendo la preparación.

Para terminar, deshilacharemos el pollo y lo añadiremos a la mezcla. Dejaremos que espese hasta que obtenga una textura similar a la de un puré de manzana, pero más aguada.

Al servir podemos echarle queso parmesano bien rallado, adornarlo con rodajas de huevo y aceituna de medio centímetro de ancho, acompañar con arroz y papas amarillas.